Hay personas que miran con indiferencia a quienes necesitan ayuda y, a pesar de contar con los recursos, no se esfuerzan por ser solidarias. Sin embargo, no es el caso de este pequeño niño, quien, impulsado por el poder del amor, decidió ayudar a un animalito en peligro.

El momento crítico ocurrió en la concurrida avenida Lauro Müller en Itajai, Brasil, cuando el perrito callejero fue atropellado al intentar cruzar. El conductor, sin inmutarse, ni siquiera se detuvo para verificar su estado.

El chico arriesgó su vida al correr entre los autos en movimiento para rescatar al perrito del pavimento. Jean no permitiría que la criatura fuera atropellada de nuevo y muriera ante sus ojos, así que actuó impulsado por ese deseo y su valentía.

Jean tomó al perrito entre sus brazos y decidió llevarlo al veterinario. Mel, como decidió llamarlo el niño, no sufrió daños irreparables. Su vida fue salvada por Jean, quien actuó en el momento adecuado.

Este tipo de incidentes no son inusuales en Itají, y el veterinario que atendió al perrito parece no haberse sorprendido por el accidente, pero sí por la buena voluntad de Jean.

Este chico mostró tener mucho más valor y un corazón más noble que el de muchos adultos.