Benki fue abandonado en Lara, Venezuela, el 5 de noviembre. Estaba ciego y había perdido su pata trasera derecha.
Benki también presentaba signos de abuso sexual, algo que tristemente ocurre con frecuencia en los perros machos provenientes de criaderos o fábricas de cachorros (“puppy mills”). En estos lugares, cuando los perros padre o madre ya no son “productivos” generando dinero, son descartados. En el caso de Benki, es posible que lo hayan dejado ciego para evitar que regresara, y luego algo lo golpeó y le cortó la pata trasera derecha.
Afortunadamente, la radiografía no mostró lesiones internas graves, pero el impacto emocional en Benki fue severo, lo cual es una gran preocupación.
No acostumbrado a vivir sin ver, se desorientaba con facilidad y aullaba con fuerza. El veterinario trató de calmarlo hablándole constantemente.
La buena noticia es que es un perro inteligente y desarrollado.
Su estado emocional también mejoró notablemente tras una semana en el refugio. En aproximadamente 10 días de entrenamiento, pudo empezar a identificar la dirección desde donde provenían las voces.
Ahora es un perro completamente funcional. Benki aumentó bastante de peso debido a la falta de ejercicio, pero su hogar temporal está haciendo todo lo posible para que él se sienta seguro. Lo animan a subir y bajar las escaleras del refugio y le brindan un amor ilimitado.