En la provincia tailandesa de Phetchabun, los equipos de rescate se encontraron con una imagen desgarradora: un perro callejero con un tumor masivo que dificultaba enormemente el movimiento.
Este pobre perro había soportado el tumor durante tanto tiempo que nadie le ofreció ayuda mientras seguía creciendo.

Decididos a ayudar, los equipos de rescate emprendieron un viaje de casi seis horas, recorriendo 455,5 kilómetros, para transportar al perro desde Phetchabun a Pattaya para recibir tratamiento médico.
La vida en la calle había sido dura para el perro, ya que el gran bulto en su abdomen le dificultaba la supervivencia a diario, dejándolo sin alimento ni esperanza.

Afortunadamente, tras una cirugía exitosa para extirpar el tumor, el estado del perro mejoró significativamente. Un mes después, aunque aún conserva las cicatrices de su enfermedad, se recupera y aprende a caminar de nuevo, ahora sobre tres patas.
