Verte sentada tan obedientemente, con esas vendas que cubren tu cuerpo, nos llena de una tristeza profunda, pero al mismo tiempo nos inspira un respeto y admiración enormes. Cada día demuestras que eres fuerte, valiente y resistente, enfrentando con paciencia lo que nadie quisiera vivir.

Toda la familia está unida, enviándote pensamientos positivos, abrazos invisibles y nuestro amor más profundo. Esperamos con ansias el día en que puedas volver a correr, saltar y jugar libremente, como solo tú sabes hacerlo. Cada pequeño progreso, cada sonrisa que logras darnos, es un recordatorio de tu fortaleza y de que, poco a poco, estás avanzando hacia la recuperación.

No podemos dejar de expresar nuestro cariño y gratitud por todo el apoyo recibido, y por tu valentía que nos enseña a nunca rendirnos. Aunque hoy la tristeza nos acompañe, confiamos en que tu espíritu indomable y nuestro amor incondicional te guiarán de nuevo a la alegría, la libertad y la diversión que tanto mereces.
¡Te queremos muchísimo y estamos contigo en cada paso de este camino! 💖