Abandonado en la carretera bajo la lluvia helada, un cachorro ruega desesperadamente por ayuda, buscando refugio y seguridad.

Conozcan a la pequeña Nikki. Fue abandonada durante días al costado de una carretera. Estaba lloviendo a cántaros y hacía mucho frío.

Nikki se acurrucaba para no caerse; claramente, estaba herida. Estaba muy débil. Su cuerpecito eга demasiado frágil para soportar tantas desgracias.

Un buen samaritano la encontró y decidió recogerla. La colocó en el coche, pero Nikki permanecía completamente quieta, a veces soltando gemidos débiles con dificultad para respirar.

Ahora Nikki está siendo cuidada con muchísimo cariño. Todavía estaba muy débil y no podía mantenerse en pie. Al día siguiente, mostró una leve mejoría: pudo levantarse un poco y tomar algo de leche.

Esta pequeña es tan dulce y cariñosa… Por primera vez, duerme en una cama cálida y cómoda.

Nikki está muy feliz en el refugio. Ha subido de peso y se ve hermosa. Es amigable y ahora espera con ilusión ser adoptada por una familia maravillosa.