Un perro, que alguna vez fue dado por muerto y descrito como “el peor caso de mascota en 15 años”, ha experimentado una transformación notable, pasando de ser un animal esquelético y sufriente a un compañero feliz y saludable. Este increíble cambio se produjo tras la condena de sus antiguos dueños por crueldad animal extrema.

Estaba demacrada, se le veían las costillas a través de la piel y casi no tenía pelo. La perra también sufría deshidratación severa, erupciones сᴜtáneas y una infestación de ácaros del polvo, y estaba tan débil que apenas podía mantenerse en pie.

La pareja admitió ante el tribunal haber infligido sufrimiento innecesario a Tiggy y no haber cuidado adecuadamente a su otro perro, un Staffordshire Bull teггіeг llamado Enzo, que también padecía enfermedades de la piel y ácaros.
El tribunal condenó a Patterson y Milburn a 12 semanas de prisión y les prohibió tener animales de por vida. También se les ordenó pagar honorarios a las víctimas.

Un portavoz del consejo describió el caso como “uno de los ejemplos de crueldad animal más atroces y destacados que el condado haya visto jamás”. Destacaron la dedicación del equipo de bienestar animal para buscar justicia para Tiggy y otros animales maltratados.

Afortunadamente, la historia de Tiggy tiene un final feliz. Gracias al cuidado dedicado del Centro de Rescate Animal de Berwick, se recuperó por completo.

Ahora vive en un nuevo hogar amoroso y se la describe como “una imagen de salud y felicidad”, disfrutando de la vida con sus nuevos amigos perros e incluso con un nuevo nombre. Enzo, el otro perro de la pareja, todavía espera un hogar permanente en una perrera.