Sevilla, España — Durante meses, los residentes del edificio ubicado en la Calle Los Almendros vivieron con una inquietante rutina: gritos extraños, golpes en la madrugada y llantos apagados provenientes del apartamento 3B. Algunos pensaron que era una pareja discutiendo. Otros, que quizá se trataba de un animal enfermo.

Pero nadie imaginaba la horrible verdad que se escondía detrás de esa puerta cerrada.
Fue el olor —penetrante, insoportable— lo que finalmente llevó a los vecinos a llamar a las autoridades. Lo que los agentes encontraron al ingresar dejó a todos conmocionados.
Dentro del apartamento oscuro y desordenado, había más de 15 perros encerrados en condiciones deplorables, algunos gravemente desnutridos, otros muertos en rincones ocultos. El dueño del lugar, un hombre de unos 50 años, había desaparecido misteriosamente semanas antes, dejando a los animales abandonados a su suerte.

“Ladraban, lloraban, se escuchaban cosas como si alguien pidiera ayuda… pero nunca pensamos que era tan grave,” confesó Carmen, una vecina del cuarto piso, con lágrimas en los ojos.
Según el informe preliminar, los animales sobrevivieron alimentándose de muebles, basura e incluso de los restos de otros perros, en lo que se considera uno de los casos más tristes de maltrato animal que ha visto la ciudad este año.

Las autoridades están investigando el paradero del responsable, mientras que organizaciones protectoras ya han comenzado el rescate y la atención veterinaria a los perros sobrevivientes.