Un perro anciano, gravemente herido y discapacitado, fue abandonado cerca de un arroyo en Turquía. Según todos los indicios, no debería haber estado vivo cuando lo encontraron los rescatistas. Los rescatistas enfatizaron que debido a la gravedad de sus heridas, es posible que nunca se recupere por completo.

Sin embargo, cuando los rescatistas llevaron al perro a su clínica para evaluar sus heridas, este meneó la cola en su dirección, lo que hizo que los rescatistas se preguntaran si su supervivencia se debía a la muerte.

El perro mayor fue rescatado y llevado al centro de adopción global Let’s Adopt!, donde lo llamaron Khan en reconocimiento a su actitud decidida. Khan no podía sentarse ni pararse por sí solo.
A pesar de esto, su determinación y voluntad de vivir permanecieron intactas, y sus rescatadores se dedicaron a ayudarlo en su recuperación.
Pasaron varias semanas de terapia y recuperación gradual y prolongada, y Khan sonreía y meneaba la cola a cada paso. A pesar de que un humano lo trataba con crueldad, Khan comprendió que sus rescatadores solo sentían afecto y empatía por él, y depositó voluntariamente su confianza en ellos.

Con su mentalidad resiliente y la gentil atención de sus rescatadores, Khan comenzó a moverse por el centro de salud lentamente y con cautela.
Después de recuperarse por completo, Khan fue recibido por una joven compasiva que se comprometió a asegurarse de que nunca volviera a experimentar dolor ni angustia.
Mira el conmovedor vídeo que narra el descubrimiento, la recuperación y la adopción de Khan. Comparte esta conmovedora historia de victoria de amor con tus seres queridos y conocidos en Facebook.