Durante un proceso de desalojo dirigido por el Departamento del Sheriff, se encontró un perro gravemente maltratado en una residencia.
Este desafortunado animal había estado atado al cuello durante años con una cuerda, dejándolo expuesto a las inclemencias del tiempo y a un sufrimiento considerable.
El estado del perro era lamentable. Con un peso de tan solo 16 kilos en lugar de los 32 que pesaba, estaba plagado de sangre seca, pulgas y oídos gravemente tapados.

El animal tenía dificultades para caminar o incluso mantenerse en pie debido a la debilidad. Para su alarma, tenía las encías pálidas y orinaba con sangre. Los exámenes médicos revelaron una serie de problemas de salud, entre ellos dirofilariosis, anemia grave, un recuento alto de glóbulos blancos, niveles bajos de proteínas, potasio alto y una infección grave del tracto urinario.

A pesar de estos desafíos, el perro, ahora llamado Justice, seguía mostrando un destello de esperanza y resiliencia al intentar mover la cola.
Recientemente, Justice ha mostrado signos alentadores de recuperación. Con ambición, se aventuró a dar un paseo corto, logrando mantenerse de pie y moverse durante casi 10 minutos sin titubear, aunque aún temblaba.

Su fuerte espíritu se hace patente a medida que empieza a recuperar la alegría de vivir, especialmente con su amor por los peluches, con los que ahora es lo suficientemente fuerte como para jugar.
Justice se está recuperando y está listo para encontrar un hogar permanente. Si buscas un compañero valiente que haya superado adversidades inimaginables, Justice podría ser la adición perfecta a tu familia.
